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jueves, 19 de septiembre de 2013

En Comunicación el orden de los factores sí altera el producto






Aunque una de las primeras cosas que aprendemos en matemáticas es la propiedad conmutativa (el orden de los factores no altera el producto) esto es válido para la multiplicación, la suma… pero no para la vida en general ni para la comunicación eficaz en el ámbito laboral, que es lo que voy a tratar hoy en este post.

Para establecer una comunicación es necesario que los mensajes que transmitimos sean claros, precisos, completos, objetivos y oportunos. Dentro del ámbito  laboral, yo añadiría un requisito fundamental: que cumpla el objetivo que pretendemos.  Este puede ser informar, motivar, hacer una crítica de forma constructiva, o intentar mejoras en nuestras condiciones laborales, si en estos momentos no es posible a nivel salarial sí al menos en salario emocional y en estos casos os puedo asegurar que el orden de los factores sí altera el producto!!!

Para ello os voy a dar un par de sencillos, pero eficaces, trucos. Respecto a la importancia de cómo formular una petición, me contaron hace muchos años un chiste sobre cuál es la diferencia entre un monje franciscano y un monje jesuita (aunque con el nuevo Papa igual esto ha cambiado J ) El caso es que ambos monjes son fumadores empedernidos y deciden pedir una dispensa al obispo para poder hacer simultáneamente lo que más les gusta, fumar, y una de sus tareas fundamentales, rezar, lo que supondría un ahorro de tiempo considerable en su día a día. El franciscano lo plantea al obispo de la siguiente forma: “obispo, ¿puedo fumar mientras rezo?” a lo que este le responde, “no hijo mío, orar es un acto muy importante que requiere toda la atención, fumar te distraería de lo esencial”. Mientras que el jesuita plantea al obispo “monseñor, ¿puedo rezar mientras fumo?” a lo que éste responde “claro hijo mío, cualquier momento es bueno para orar”. Los dos quieren hacer lo mismo pero el tema es dónde y en qué pones el peso, cómo formulas el problema. En el primer caso está pidiendo permiso para fumar, a lo que el obispo puede poner objeciones ya que es algo que sólo le interesa al franciscano, en el segundo caso el jesuita da por hecho que va a fumar y pide permiso para algo a lo que el obispo no puede poner trabas: rezar. Espero que hayáis tomado nota, es muy distinto pedir un día de descanso y hacer ciertas gestiones desde casa que pedir hacer ciertas gestiones desde casa en el día de descanso que te deben… J

Otro “truco” fundamental, como no podía ser menos hablando de comunicación eficaz lo tomo prestado de la programación neurolingüística y es el uso, o más bien la colocación en la frase, del PERO. Un buen uso del pero es fundamental para motivar correctamente o realizar críticas de forma constructiva. Resulta que cuando utilizamos en el lenguaje el pero éste anula la primera parte del mensaje, es cómo si no existiera, y nos quedamos únicamente en mente con lo que viene a continuación de dicha conjunción adversativa. Si decimos, “excelente trabajo PERO hay alguna cosa que mejorar”, “puedo hacerlo PERO necesito más tiempo” o “vamos a intentarlo PERO es muy difícil”, nuestros interlocutores (y lo que es tan importante, nosotros mismos) se quedarán con que “hay alguna cosa que mejorar”, “necesito más tiempo” o “es muy difícil” mientras que si alteramos el orden y expresamos “hay alguna cosa que mejorar PERO excelente trabajo”, “necesito más tiempo PERO puedo hacerlo” o “es muy difícil PERO vamos a intentarlo”, el mensaje que nos quedamos es con “excelente trabajo”, “puedo hacerlo” y “vamos a intentarlo”. Y recordad que nuestros pensamientos condicionan en parte nuestros resultados.


Por si aún no os he convencido de que el orden de los factores sí altera el producto os dejo la siguiente imagen:


miércoles, 3 de julio de 2013

Gestionar la Incertidumbre: Una Competencia de los Nuevos Tiempos





Vivimos una época de muchos cambios en la que ya nada es seguro, sobre todo en lo relacionado con nuestra vida laboral. Ya no hay trabajos “para toda la vida”. Y lo que es peor, hay pocos trabajos.



Quienes tienen la suerte de conservar su puesto de trabajo tienen la incertidumbre de saber qué va a pasar mañana, si la empresa va a seguir teniendo beneficios o va a verse abocada al cierre, si van a decidir trasladar la producción a tierras lejanas, si les van a bajar el sueldo y podrán seguir pagando las facturas, si les van a sobre-cargar con las funciones de ese compañero que despidieron ayer, si van a ver reducirse la jornada (y el sueldo), o lo que es peor, si les van a incluir en el próximo ERE o les van a comunicar el despido.



Quienes están en la triste e injusta situación de desempleo viven inmersos en una incertidumbre constante. Participan en sucesivos procesos de selección sin saber cuándo les van a convocar a la próxima prueba, si la van a pasar y si la empresa se va a dignar a comunicarles los resultados de su participación en los mismos. Envían currículums y esperan respuestas, la mayoría de veces en vano. Asisten a entrevistas sin saber a qué se van a enfrentar, cumplimentan formularios, test de personalidad, de actitud, participan en role plays, dinámicas grupales o cualquier otra prueba “incierta” que el seleccionador disponga y todo lo hacen… desde la más absoluta incertidumbre. 


Según Antonovsky (y muchas investigaciones confirman sus ideas), los humanos, cuanto más estable y controlable vemos el mundo, mejor estamos física y psicológicamente. 


La incertidumbre es un estado incómodo. Te sientes que no tienes el control, que algo se te escapa, que te falta información... Pero si lo miramos bien, siempre es necesario un período de incertidumbre previo a la toma de decisiones y es ahí donde tenemos que aprender a gestionarla para tomar las decisiones correctas.

Por eso pienso que gestionar la incertidumbre es otra de las necesarias competencias del trabajador de los nuevos tiempos.


El propio Kevin M. Connelly, consejero delegado de Spencer Stuart una de las empresas de cazatalentos más importantes opina en este sentido: “Las compañías necesitan líderes que prevean el futuro a medio plazo. La volatilidad y la falta de predictibilidad de las situaciones son los términos que definen el panorama actual. El talento más buscado es aquél que puede vivir y gestionar en esta incertidumbre”. (Fuente: Entrevista en el diario Expansión).

Por mi parte, reconozco que estoy aprendiendo a gestionar la incertidumbre… a mí, una persona organizada, metódica, previsora y perfeccionista, me gustaba tenerlo todo “atado y bien atado”. Pero llegó un día en que todo era incierto y sólo afrontando esa incertidumbre e intentando gestionarla a mi favor podría sobre-vivir.

Esto me trae a la memoria la Teoría de las cinco dimensiones culturales del psicólogo social y antropólogo holandés Geert Hobstede que se utiliza en negociación internacional y proporciona un marco de trabajo sistémico para evaluar las diferencias entre naciones y culturas.

Pues bien, una de esas dimensiones es precisamente la incertidumbre. La manera en que una sociedad aborda las situaciones desconocidas, los acontecimientos inesperados y ambiguos, la tensión del cambio.

Hay países que toleran peor que otros la incertidumbre, uno de ellos España. Pero el que menos la tolera con todo lo que conlleva de ansiedad ante el cambio es Grecia, con la que les está cayendo…

Yo lo tengo claro: aprender a gestionar la incertidumbre es cada día más necesario y una competencia a tener en muy en cuenta en esta época de cambios. Una persona que tolera la incertidumbre está más abierta al cambio y lo sabrá gestionar de una forma más flexible y acertada.

Por último, os dejo un vídeo con la canción de Ismael Serrano: “El principio de la incertidumbre”.



***
Puede que todo siga igual. 
También puede que no sea así 
y encuentres el mercurio 
de mi voz empapando tu contestador, 
y florezcan los olivos en el valle de Hebrón. 
Puede que te queme el hielo, 
o la luz del televisor. 
Puede que te cite el parlamento 
y decrete el blanco y negro, 
que sonrían ángeles heridos 
en la sección de sucesos, 
que alimentándose de humo 
se quiebre cual cristal esa mujer. 
Que trepe una serpiente 
por sus piernas infinitas. Puede ser. 
Puede que todo siga igual. 
También puede que no sea así. 
Quizás banderas blancas 
tu habitación alumbren 
y mi amor esté cerca 
y los dioses duden. 
Y este sea un buen principio, 
principio de incertidumbre.
***


¿Y vosotros/as? ¿Cómo toleráis la incertidumbre?


jueves, 16 de mayo de 2013

La Lentitud



Está claro que habitualmente, cuando hablamos de lentitud nos referimos a la “lentitud mala” como la que sufres en un atasco en la M30 a la vuelta del trabajo. “Lento” es una palabra mala en nuestra cultura, sinónimo de holgazán, de vago, de ser alguien que se rinde. Decir “Él es un poco lento” es, en realidad, sinónimo de ser estúpido.

La rapidez se ha convertido en una competencia básica que no sólo cualquier profesional debe potenciar, sino que toda persona debe reunir para ser eficaz y sobre todo eficiente.

Pero también hay una “lentitud buena” que te hace avanzar más despacio, sí, pero disfrutando del camino. Así que vamos a derribar el tabú que existe sobre la lentitud y demostrar que también existe esa “lentitud buena” y que debemos aprender a valorarla.

Es por ello que sorprende escuchar al periodista Carl Honoré en este genial discurso que dio en TED bajo el título: “El Elogio de la Lentitud”.

En ella nos habla del Movimiento Internacional Lento y nos da algunos ejemplos de cómo ser lento también puede ayudarnos a ser más productivos y alcanzar nuestras metas. De cómo todos debemos desacelerar antes de recibir una “llamada de atención” que, tarde o temprano, nos llega a todos.

Aquí podéis ver el vídeo completo: "In praise of Slowness"




Os dejo también dos regalos, a disfrutar muy lentamente;))


1. Esta preciosa canción de Julieta Venegas, que no podía llamarse de otra manera: “Lento”



2. Y las hermosas palabras de la periodista Mercé Roura @merceroura en el siguiente post de su magnífico blog: “Sin gravedad, soltarse al fin”

Y recordad… como dice Carl Honoré:

“Ha llegado el momento de vivir la vida en vez de correr por ella”


martes, 30 de abril de 2013

Lecciones que aprendí de DAVID EL GNOMO



Lecciones que aprendí de  DAVID EL GNOMO 




David el Gnomo fue una de mis series de dibujos favoritas. Además al emitirse por primera vez entre octubre de 1985 y abril de 1986 me pilló con una edad idónea para disfrutar de las aventuras de una familia de gnomos. El hecho de que describiera la vida de los gnomos ya sumaba puntos a su favor, ya que de siempre me ha gustado el “universo” de hadas, gnomos, ninfas y otros seres fantásticos del estilo, si a eso sumamos que tenía un importante trasfondo ecologista (el primer capítulo arrancaba con imágenes reales de contaminación y entornos degradados, en otro su zorro es envenenado, en otro un oso caía en una trampa etc.) y que en la serie se dieran datos sobre el comportamiento y costumbres de distintos animales, comprenderéis que a mí, una naturalista con una incipiente conciencia ecologista, me gustara. Además, David también era un viajero, un valor para mí siempre importante, que para acudir a las “urgencias” médicas se traslada a lomos de un zorro Swift, su mejor amigo, y para viajes transoceánicos como a Australia en un canastillo colgado de un ganso. Y aunque para viajero el juez Klaus, de la secuela La llamada de los gnomos (1987) que junto a su ayudante Dani y el cisne Henry (un cisne que nació en un nido de patos) recorren medio mundo: Escocia, Canadá, Tirol, Grecia, Los Cárpatos, Italia, China, Hawai, Escandinavia,  Patagonia… bien fuera porque fue la primera, bien porque en el 87 ya empezaba a ser una adolescente, la serie que me marcó fue la de David el Gnomo.

David es un gnomo. Los gnomos son una especie físicamente similares a las personas pero de 15 cm. de altura y regordetes, que viven en pareja (en el caso de David con su mujer Lisa), en madrigueras bajo un árbol en compañía de una pareja de ratones y un grillo. Son ovovegetarianos (los huevos se los regalan las aves que han tenido una puesta muy abundante), utilizan la telepatía con la que se comunican con los animales y son grandes conocedores de la naturaleza con la que conviven en armonía y respetan profundamente. A pesar de ser esencialmente bondadosos (hasta parecer en ocasiones un poco bobalicones para una niña humana como era yo) y pacifistas, tenían enemigos: los trolls. Claro que los trolls son feos, malolientes, sucios, torpes, malvados (aunque eran tan tontos que más que malvados parecían muchas veces traviesos), pero son mucho más grandes y fuertes que los gnomos y con algunos poderes sobrenaturales, por lo que David para derrotarlos confronta siempre su inteligencia a su fuerza, dándonos otra lección sobre cómo afrontar los problemas. De todas formas, los trolls de la serie, Pot, Pat y Poopey, comandados por Holley, a pesar de andar siempre incordiando y sus mocos colgantes, me despertaban cierta ternura.

¿A que recordáis la canción?

"Soy un gnomo, y aquí en el bosque soy feliz bajo un árbol vivo yo junto a su raíz. Soy un gnomo y simplemente con mirar todo lo que piensas tú podré adivinar.  Soy 7 veces más fuerte que tú muy veloz, y siempre estoy de buen humor. Soy un gnomo, el más anciano del lugar, uso hierbas que yo sé que pueden curar. Soy un gnomo, muy diminuto y bonachón, si me quieres conocer, pon mucha atención. Evitando a los enemigos, a los trolls y a las mofetas, con mi gorro y con mi zorro, voy corriendo de aquí para allá, ten cuidado no me pises si es que estás cogiendo setas, no sea que cometas una barbaridad. Soy 7 veces más fuerte que tú, muy veloz, y siempre estoy de buen humor. Soy un gnomo, y aquí en el bosque soy feliz bajo un árbol vivo yo junto a su raíz. Soy un gnomo, el más anciano del lugar, uso hierbas que yo sé que pueden curar. Por esos caminos, bajo las estrellas, me encuentro secretos que nunca diré. Trabajo tranquilo,..."

Recuerdo que los chicos de mi clase se admiraban que fuera “siete veces más fuerte” y “muy veloz”, pero lo que a mí me admiraba y provocaba mi envidia era que “siempre estaba de buen humor”. Más que sus “proezas” físicas (a fin de cuentas había que tener cuidado de no pisarlos), sus conocimientos médicos y sobre la naturaleza, ¡ser telepáticos!, comunicarse con los animales… era que siempre estuviera de buen humor. Creo que ésa era la cualidad fundamental para que David fuera feliz los 400 años que vivió, el enfrentarse con buen humor a la vida. Recordemos que la serie comienza cuando David y Lisa tienen 399 años (el más anciano del lugar) y termina cuando mueren, de forma voluntaria, como todos los gnomos a los 400 años. Pero no quiero recordar todavía, hasta el final, este último capítulo en el que se transforma se despide de todos y se va a transformarse en árbol, para que no se nos salten las lágrimas. El sentido del humor ocupa un apartado muy importante dentro de la psicología positiva, es una capacidad única de la especie humana (y de los gnomos)  y es apreciado por todas las culturas. La investigación científica ha demostrado que la risa es capaz de reducir el estrés y la ansiedad la calidad de vida de las personas. La relación entre sentido del humor y salud física es más controvertida, como muestra el estudio de Svebak en 1996 con 65.000 personas, lo que sí dejó claro es la relación entre el sentido de humor positivo y la actitud positiva en general hacia la vida y la percepción subjetiva de una mejor salud, lo que no es poco y lo que puede ser un factor de por qué a los gnomos 400 años se les pasaban en un tris…

Un segundo aspecto que destacaría de esta serie, que también aparece en la canción  “uso hierbas que yo sé que pueden curar” es la conocer el entorno en el que estás y sus posibilidades, y concienciar sobre la necesidad de preservarlo. En un ecosistema todo esta interrelacionado: el depredador depende tanto de la presa como la presa del depredador y además todo cumple una función, sino no existiría en ese ecosistema. La extinción o debilidad de una parte afectará negativamente al todo a medio y largo plazo. En la empresa, como parte de un ecosistema económico, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no sólo es cuestión de “bondad” sino de supervivencia a medio plazo.

Como mujer no puedo obviar que, por otra parte, el mundo de los gnomos es bastante machista, con las labores de género bien diferenciadas (él trabaja y es el gran protagonista de la historia, ella se dedica a la casa), incluso en un capítulo se habla de cómo un matrimonio gnomo se dividían las tareas a la hora de cuidar y la educación a sus dos hijos (sólo tenían una pareja de gemelos en su vida) que mejor olvidamos… y salvo en el capítulo 2 cuando libera a David y Swif de los trols, el papel de Lisa es siempre muy secundario y supeditado al de su marido. Pero aquí estamos para recordar los valores positivos ;)

David trabaja hasta el último día de su vida, puede que por qué el trabajo para David no es cansado, sino divertido, una actitud que explica muy bien Geoffrey James  autor del libro 'Business to business selling' en su artículo Las ocho actitudes del jefe excelente. No existe la jubilación en el mundo de los gnomos. No les hace falta, su trabajo les hace felices, les gusta, y sus condiciones físicas no se ven muy mermadas por la edad, con 399 años David conserva un buen estado de forma, por lo que no les hace falta “descansar”. Yo en su momento no entendí muy bien por qué, en las condiciones descritas, deciden voluntariamente convertirse en árboles únicamente por cumplir una edad, una fecha concreta. Pero sí aprendí que todo tiene, y debe tener, un final. Y que ese final pude ser el comienzo de otra cosa, en este caso un hermoso árbol. David y Lisa dieron el paso alegres, sabiendo que habían vivido ya todo lo que tenían que vivir y que era hora de retirarse (imagino que desde un punto de vista de la ecología, era la hora de dejar espacio en el nicho ecológico).

LECCIONES A APRENDER
  • Aunque seas “bueno” y a veces, por ser bueno, siempre tendrás enemigos pero con inteligencia emocional, más que con fuerza, puedes salir triunfante.
  • La necesidad de ser medioambientalmente responsable, uno de los pilares de la RSE.
  • Que con el sentido de humor positivo la vida no será ni mejor ni peor, pero serás más feliz, como dijo Oscar Wilde “La vida es demasiado importante como para tomársela en serio”.
  • Que hay que saber retirarse a tiempo.
  • Y algo muy muy importante, que como decían en un rótulo en los créditos iniciales de cada capítulo “Nadie es mejor por ser más grande”, en ningún sentido.


*Artículo realizado en colaboración con Jose Rivas.

jueves, 25 de abril de 2013

Las 12 Habilidades Directivas Clave


Hoy os traigo de nuevo un libro cuya lectura os recomiendo: “Las 12 Habilidades Directivas Clave” de Antonio Valls @AntonioVallsR, Formador y consultor especializado en Habilidades Directivas publicado por la editorial Gestión 2000.


Tengo el placer de conocer a Antonio Valls y de haber asistido a sus estupendas clases en momentos muy distintos de mi vida.  La primera vez que asistí a una de ellas un amigo me previno con antelación de que me iba a impresionar mucho sin darme más detalles. Ese amigo me conocía bien;). La última vez, no hace demasiado tiempo, pude comprobar que los años no le han restado ni un ápice de su chispa e ironía y mucho menos de su discurso fresco, brillante y siempre elegante. He seguido sus enseñanzas y consejos, en unas ocasiones con más éxito que otras pero siempre me han resultado de gran utilidad.



El libro es sencillo y fácil de leer pero no por ello menos riguroso. Destacaría sobre todo su carácter eminentemente práctico, con respuestas a situaciones concretas y experiencias reales a modo de ejemplo.



Las 12 habilidades clave se enmarcan a su vez en dos grandes grupos:


Habilidades muy valiosas de dirección de uno mismo, que permiten avanzar en el mundo de trabajo
  • Toma de decisiones y resolución de problemas
  • Diseñar la propia estrategia profesional
  • Gestión del Tiempo
  • Gestión del estrés


Habilidades para interactuar con éxito con otras personas
  • Interacción personal y comunicación
  • Negociación
  • Asertividad
  • Gestionar al jefe
  • Liderazgo
  • Motivación
  • Los siete hábitos de la gente altamente efectiva
  • Cómo realizar presentaciones en público


Es un libro útil para cualquier trabajador o persona interesada en el mundo laboral, no sólo para directivos. Yo no sé si tendré la oportunidad de dirigir de nuevo equipos o proyectos profesionales pero comparto algo que queda muy claro en este libro: si se quiere dirigir antes hay que saber dirigirse a uno mismo, saber relacionarse con el propio yo, sólo así se puede comprender a las personas y se pueden establecer relaciones interpersonales exitosas.  Así que llevo tiempo “afilando la sierra” (en el sentido, claro está, metafórico del libro). Un buen hábito que todos deberíamos cultivar para auto-renovarnos de manera equilibrada… pero si queréis saber con más exactitud en qué consiste sólo tenéis que acudir al capítulo 11.7º y encontraréis muchos y buenos consejos;)

viernes, 14 de diciembre de 2012

Las 8 Actitudes del Trabajador Excelente


Hace unos meses publiqué un post con las 8 actitudes del Jefe Excelente lo que me hizo pensar cuáles serían las ocho actitudes del trabajador excelente. 
En aquella ocasión, recogía tan sólo el testigo de una recopilación que había hecho Geoffrey James, autor del libro “Business to business selling'”. Hoy sin embargo, os hablo desde mi humilde opinión personal.

Así que ahí van las 8 actitudes que son excepcionales en el doble sentido de la palabra: 
En primer lugar, porque quien las reúne todas o la mayoría de ellas es un trabajador excepcional y… en segundo, porque por desgracia, suele ser la excepción;))

  1. Honestidad: En estos tiempos en que parece que lo único que cuenta son los resultados, cultiva la Honestidad, exprésate con Autenticidad, mantén una relación de Confianza y Armonía con tu entorno, siendo fiel a ti mismo, sin traicionar tus Principios y Valores y obtén también resultados pero resultados honestos, los únicos sostenibles en el tiempo.
  2. Generosidad 2.0: Comparte, departe, cultiva relaciones, interésate por los demás, dedícales tu tiempo y Aprende. Sólo dando recibirás, sólo interesándote interesarás y atraerás la atención sobre ti y tu producto.
  3. Empatía: Se puede sobrevivir sin Empatía pero no se puede Vivir sin ella y el trabajador excepcional lo sabe. Por eso cultiva esa afectividad mental que podemos tener con el otro (cliente, compañero, jefe….) intenta interpretar sus razonamientos, emociones y estados de ánimo, se pone en su lugar. Porque desde el otro lado puede que se vean las cosas de otro modo y sólo así podrás conocer las necesidades de los clientes y ¿por qué no? quizás satisfacerlas.
  4. Creatividad: La Creatividad no es un juego de niños ni una profesión de artistas. Es una Actitud que también se puede aprender y para muchas empresas, la Innovación se está convirtiendo rápidamente en un asunto de supervivencia económica. ¡Échale Imaginación! Sólo la Creatividad te convertirá en promotor del Cambio.
  5. Compromiso: Puede que suene extraño en esta Crisis de Valores en la que estamos inmersos, pero precisamente por eso, porque los Valores son la Esencia de las Personas y sólo si estás comprometido con ellos, contigo mismo, con tu empresa y con tus clientes alcanzarás el verdadero éxito.
  6. Autoliderazgo: Imprescindible, entendido desde el auto-conocimiento y el Respeto por uno mismo. Conoce tus propios límites y lucha por desarrollar tu potencial al máximo. No esperes que te digan qué hacer, sé proactivo, anticípate, gestiona tu trabajo y tus emociones. Marcándote también tus propios objetivos pero siempre en aras del bien común.
  7. Inteligencia: Sé Inteligente. Pero una Inteligencia Global: Emocional, Social y Colectiva. Una inteligencia aplicada. Una inteligencia útil a la Sociedad.
  8. Felicidad por encima de todo: Ésa es la clave. Mantener siempre la Actitud y transmitirla con entusiasmo a los demás. Sólo así amaremos nuestro trabajo, sólo así lo transmitiremos a nuestros compañeros, jefes y clientes, sólo así crearemos Valor y nos sentiremos orgullosos de lo que hacemos y de cómo lo hacemos.


Si tienes estas Actitudes ¡Enhorabuena! Sólo tienes que desarrollarlas en una empresa que las fomente y valore… aunque claro, esta empresa también es “excepcional”… entendido de nuevo en el doble sentido;))


Porque éstas son las 8 Actitudes del Trabajador Excelente en los Nuevos Tiempos: las de los Nuevos Trabajadores y las de las Nuevas Empresas, ésos que vendrán cuando el temporal de la crisis amaine.

viernes, 26 de octubre de 2012

Pensamiento Lateral, Creatividad y Crisis


El término de pensamiento lateral fue acuñado por Edward de Bono en su libro NewThink: The Use of Lateral Thinking publicado en 1967. Se distingue del pensamiento lógico y vertical convencional, donde se avanza “paso a paso”, por producir ideas que están fuera del patrón de pensamiento habitual y resolver problemas de una manera indirecta y con un enfoque creativo.



Cuando evaluamos un problema existe la tendencia a seguir un patrón habitual de pensamiento para el cual las cosas, las personas… tienen unas funciones específicas, “lógicas” (por habituales) y por lo tanto limitadas, con lo cual las soluciones al problema se ven también limitadas. Esto me trae a la memoria la película Los Dioses están locos. En las primeras secuencias se arroja desde una avioneta una botella de Coca-Cola vacía que cae en un poblado donde nunca habían visto una botella y tampoco conocían el cristal. En las siguientes imágenes muestran los diversos y “originales” usos (instrumento musical, mortero para moler, juguete…) que casi cada persona del poblado adjudica a la botella, cuando para nosotros una botella de refresco vacía casi con toda probabilidad tendría un único uso: como botella. 

El pensamiento lateral permite pues salir de esas “lógicas” limitativas y obtener ideas mucho más creativas e innovadoras para representar todos esos caminos alternativos o desacostumbrados, que permiten la resolución de problemas de forma indirecta y con un enfoque creativo. Enfocar un asunto desde distintos puntos de vista permitirá encontrar diferentes, nuevas e ingeniosas respuestas.

En el proceso del pensamiento lateral, además de tener una “mente abierta” para enfrentarse al problema es fundamental, para evitar dispersarse demasiado, saber hacer las preguntas correctas para enmarcar adecuadamente el problema y la creatividad. La creatividad nos permitirá enfocar los problemas desde otros ángulos. Sin embargo el pensamiento lateral no es un pensamiento ilógico, al contrario, sin un análisis lógico, deducción y razonamiento nos conduciría a ideas excéntricas e inviables. Pero tampoco es un pensamiento vertical que conduzca a la solución en base a ir acotando éstas.

Según De Bono existen tres maneras en las que el pensamiento puede ser obstruido: por falta de información, por la existencia de un bloqueo mental, o por las “obviedades” que obstruyen la visión de una mejor opción. Es precisamente para este último caso cuando el pensamiento lateral es más útil.

Como casi todo en esta vida, el pensamiento lateral puede entrenarse. Para ello existen diversas técnicas, libros de ejercicios… si buscáis en google “pensamiento lateral” encontrareis muchas páginas web con este tipo de información. A mí personalmente muchos de estos acertijos no me gustan porque como se trata de juegos de pensamiento lateral uno ya se pone en la tesitura de proponer soluciones “sorprendentes”, como cuando ves en el periódico un problema de ajedrez que indica “mate en dos jugadas” y uno se plantea ya de mano sacrificar la dama… Para mí, es mucho más representativo del pensamiento lateral el siguiente cuento:

***
...A una princesa la quieren casar con un pretendiente que no le gusta nada, pero está muy presionada por su entorno para que acepte la boda. Estando toda la corte reunida, paseando por el jardín, el pretendiente de improviso plantea lo siguiente. Sé que tienes dudas sobre nuestro casamiento, pero yo tengo que volver a mi reino con una respuesta, así que tome la decisión la diosa Fortuna. Voy a recoger dos piedras de las que tan bellamente adornan  este camino, una blanca y una negra, las meteré en esta bolsa y sacarás una: si eliges la blanca serás mi esposa, si eliges la negra no. Para horror de la princesa a todos los presentes les parece una buena solución dejar la decisión al azar, así que el pretendiente se agacha y coge DOS PIEDRAS BLANCAS y las mete en la bolsa. Está claro que la princesa ha sido la única en darse cuenta de la trampa del pretendiente (ya entendemos por qué no le gustaba el pretendiente) por lo que sólo tiene dos opciones: sacrificarse sacando una piedra blanca y casarse con él o decir que ha hecho trampa (algo que él negaría) poniéndole en evidencia ante todos provocando su desaire y un más que posible conflicto armado…
***

¿Realmente sólo tiene esas dos opciones? 

Porque a nuestra princesa se le ocurrió otra… 

Cogió tranquilamente una piedra de la bolsa, la arrojó entre los arbustos y sentenció: 

"veamos de qué color es la piedra que no he elegido"

¿Ingeniosa, no?




Pero volviendo al título del post: Pensamiento Lateral, Creatividad y Crisis.
Vivimos en un reino gobernado por muchos príncipes y desgraciadamente… pocas princesas. Por eso, en situaciones difíciles como la actual, donde encontrar soluciones que sean sostenibles en el tiempo es cada vez más necesario, "nuestros príncipes" se limitan a reproducir pautas de pensamiento vertical.

Yo soy de la opinión de que salir de una crisis a la que nos ha conducido un determinado modelo y pensamiento económico sólo será posible si quienes toman las decisiones adoptan, de vez en cuando, el pensamiento lateral y creativo para la búsqueda de soluciones.


Una vez estructurada la información ya es difícil transformarla en otra cosa, pareciendo obvio que la única salida es aquélla que ofrece la información ya procesada, con lo cual ya no hace falta buscar otra salida… 

Hay que ser capaces de transformar un inconveniente en algo favorable, una crisis en oportunidades…

¿Cuánto tiempo más tendremos que estar esperando la llegada de una “Princesa” entre nuestros dirigentes?


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viernes, 14 de septiembre de 2012

La Paciencia: una Competencia clave en los Nuevos Tiempos


Cuando pensamos en Competencias siempre tenemos en mente las “clásicas”: capacidad de trabajar en equipo, proactividad, orientación a resultados, etc. Sin embargo, nadie nos habla nunca de La Paciencia que a mi modo de ver es, sin duda, La Competencia clave en los Nuevos Tiempos.

Si atendemos al concepto de competencia nos encontramos con diferentes definiciones de las que rescato la proporcionada por Boyatzis. Para él Competencia es: “La característica subyacente en una persona, que está causalmente relacionada con una actuación exitosa en un puesto de trabajo”.

Examinemos detenidamente esta definición:

  • Una característica subyacente. Cierto es que la paciencia se puede “entrenar” a lo largo de las diferentes fases y pruebas con los que la vida nos sorprende pero también está claro que quien no es paciente de forma innata siempre sentirá que la espera… es larga.


  • En cuanto a la relación causal con la actuación exitosa en el trabajo es fácilmente comprobable: la falta de paciencia provoca entregas aceleradas de trabajos incompletos o no perfeccionados, cierres de negocios arriesgados, contrataciones precipitadas, etc. En definitiva, visiones cortoplacistas y una falta completa de estrategia a largo plazo.

Queda claro pues que la Paciencia es una Competencia esencial para un desempeño laboral satisfactorio. Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Y más en los Nuevos Tiempos. Ahora que nada es seguro, nada es para toda la vida, todo parece ir lento, el éxito se hace esperar demasiado… el cierre de ese acuerdo nunca acaba de concretarse,  ese nuevo negocio no termina de prosperar, ese contrato o el empleo soñado nunca acaba de llegar…  

¡PACIENCIA! 

Recordemos la Historia del Bambú japonés ... 
... puede que estemos “echando raíces”

Para finalizar os dejo un Vídeo de un experimento que se hizo en la Universidad de Stanford en los años 60 « The Marshmallow Kids Test » con unos niños de cuatro años a los que se le ofrecía una golosina "Marshmallow" base de un estudio sobre cómo su comportamiento influyó en su éxito posterior.





¿Quién créeis que obtuvo mejores calificaciones en el Test de aptitud universitaria, la niña que cae en la tentación o el niño que sabe esperar? 

¿Con quién os identificáis más vosotros/as?


“He tardado toda una vida en tener éxito de la noche a la mañana”

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